jueves, 11 de diciembre de 2008

ATARDECER EN EL TIBER


Todos los atardeceres tienen su magia. En las orillas del Tiber vimos las luces bajar del cielo y a las nubes recortarse sobre los puentes. ¿Te acuerdas de aquel día?. ¿Recuerdas la cúpula del Vaticano abrirse paso al final de la Via Conciliazione?. Allí también te besé.

martes, 9 de diciembre de 2008

ÁNGELES


Muchas veces hablé de ángeles. Aunque fue en Roma donde encontré varios de ellos. La primera tu, mi amor, quien se vino con un extraño a andar por el mundo. Los otros que me llamaron la atención estaban cerca del Castillo de San Angelo. Y el atardecer los convirtió en mágicos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

VATICANO I



¿Te acuerdas de la velocidad por los museos buscando la capilla Sixtina?. Recuerdas la lata de pepsi entre medio de las salas. El museo egipcio. Y la entrada con aquella pequeña monja que nos tomó por raros. Recuerdas los bocadillos cerca de la Plaza de San Pedro. Seguro que te acuerdas ¿a que si?.

viernes, 5 de diciembre de 2008

PIAZZA NAVONA


Abierta en pleno centro. Allí nos encontramos. Allí también te besé. Allí cerca de la librería española. Paseamos. Nos miramos. Me encantó aquella plaza. Y tus ojos mirando las fuentes.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

AQUI NO


Esto era la base de las farolas de uno de los puentes que cruzan el Tiber. Aquí nadie se atrevería a este tipo de decoración. Os imaginais los chistes. El puente de los cabritos....

LUCES


¿Recuerdas lo pesado que me puse con las luces?, ¿recuerdas las veces que te hablé de las luces que había en el Coliseo?. Me gustaron un poco menos que la luz de tu mirada, pero también tenían su punto.

martes, 2 de diciembre de 2008

TREVI


Te recuerdo aturdida de miradas de turistas. Hermosa y cantarina tu agua. Fue impresionante dar la vuelta a una esquina y encontrarte. Los dos nos quedamos unos minutos en silencio reconociendo que estábamos ante algo espectacular,irrepetible. La miré y la besé delante tuya. Como en cada esquina de Roma. Me sentí dichoso. Por fin te conocí. Aun recordaba la primera vez que oí hablar de ti y te vi en un libro. Y ahora estaba allí mirando tus aguas y con Ella. Buscamos la salida por uno de tus laterales y a mi se me antojó pizza. Era nuestra primera noche en Roma. La ciudad que nos devolvió los sueños.